martes, 2 de marzo de 2010

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Supongo que si luego de haber co-protagonizado el éxito televisivo más importante de la década de los 80, nadie se acordó de mi; dificílmente me recuerden los que leyeron algunas apostillas acerca de las vicisitudes (así me lo corrigió el Word) de tener un almacén. Yo soy Phillip, el Negro; el que te salva afin de mes y te mata a principios, el almacenero del blog. Y al igual que Tabaré (Vázquez) quiero joder un poco antes de que los vientos de cambio que llegan al blog me vuelen hasta vichadero.

Este febrero fue cruel para el bolichero; un mes corto, con los mismos gastos de siempre y con una semana menos, porque cómo quedó establecido desde la primer columna ,me tomo todos los feriados y me tomo todo en los feriados. Creo que por eso no pude levantarme temprano ayer y me lo tomé como un asueto extra. En fin, esto me obliga a seguir buscando vías alternativas de comercio.

En enero (hace mucho que no nos vemos incurrí en la venta de vestimenta, especializándome en ropa interior. Descubrí que las mujeres en este país se ponen cualquier cosa, pero creen que es lindo; los hombres también se ponen cualquier cosa, pero no les importa. O al menos es lo que me hacen creer a mí cuando pasan al probador que tengo atrás del mostrador y les doy mi opinión. Debo reconocer que es complicado que se prueben ropa interior en el almacén y no la compren, porque volver a empaquetar esas prendas tan pequeñas es difícil como envolver los huevos de a 15. Pero el nicho de mercado siempre está ahí, esperando ser descubierto y explotado. En este caso era la ropa interior para niños. ¿Por qué´? Porque la viven rompiendo, y porque es de malísima calidad, igual que la de los adultos. Pero las madres quieren que sus hijos tengan ropa interior sana por las razones que una clienta me esgrimió:

Gladys: Mirá Fíli (ella lo pronuncia así) sho (un saludo perezvila, hacés escuela por el barrio) quiero que al Wilian nadie me lo meta de sucio, viste. Entonce, si a él le pasa algo el calzoncillo tiene que estar impeca, porque uno nunca sabe cuándo va a ir a parar a la policlínica y se va a tener que quedar en calzones.

Y sí. Tiene razón. Uno eso nunca lo sabe, y supongo que Wili a sus 9 años tampoco se imagina cuando le va a tocar. Así que La Gladys religiosamente cada quincena me compra un calzoncillito, de esos a rayas negras finitas sobre colores claritos. Lo más impráctico si se me permite la opinión.

Pero no todo es soplar y hacer botellas. Hace unos mese pude vender aquella cocina “Arthur Martin”. Una ganga, pero desde ese día me quedé con ganas de explotar la veta gastronómica, y me puse en campaña. Y debo reconocer que el trabajo siempre paga, con la plata que junté en diciembre de los chivos y las gallinas fui a Bavastro y me compré un carrito de hamburguesas.

Puf, qué mundo. Hay que saber comprar la hamburguesa correcta; me inclino por esa del paquetito de tres por 10 pesos, se me complica para separarla. Pero para algo tengo la máquina de cortar fiambre, no? Y el pan, que transa. Lo mejor fue pedirle al que me arrima las masitas de a peso que me traiga los panes de manteca que le rechazan por chicos. ¡Negocio! Se los compro a la mitad de lo que me cuesta una tortuga suelta. Y los aderezos lo solucioné fácil. Rellené 4 botellitas de medio y les hice un agujerito en la punta, y el color de la tapa me indica qué es cada cosa: la azul de salus mayonesa, la verde mostaza, la violeta de h2o kétchup y la roja de coca cola picantina. Qué rica la picantina. Compro bolsas de 3 kilos de cada cosa y voy rellenando, y la salsa golf la hago mezclando kétchup y mayonesa. Y a mí me gustaba la salsa barbequiu. Qué negro pelotudo. Con los chori y los panchos se complica, porque la fritanga de la grasa disimula la calidad de la hamburguesa, pero el pancho y el chori lo hago hervido (no me llega el gas a la parrillita, y si los abro en la plancha se me caen todas esas perlitas blancas de sabor que contienen los chori; entonces el agua no me disimula nada y ahí hay que invertir. Bueno, los cobro a precio de estadio, así que me cubro por ahí. No me animé a meterle huevo frito porque no quiero que me vuelvan a caer los de la bromatología. Así que me cuido en eso de la higiene.

Salado estuvo bautizarlo al carrito. Pensé en “Choripepe” para estar agiornado, o en “Panchoworld” ahí me di cuenta que debería ser “Pancholandia” pero no me llenaba del todo el nombre. “Los panes y chorizos calentitos del Negro” quedaba muy largo, y con hamburguesa acá no pega nada. Así que fui a cambadu y revisé el historial (como en el internet explorer) y me decidí por uno que hizo historia y que era de un inmigrante como yo. Los espero pronto.


11 comentarios:

Anónimo dijo...

Espectacular Philip. De verdad.

Ponele un titulo, cerrá los paréntesis y es una joya. Un diamante en bruto, como lo escuché decir hoy a Facio en Sin Limite sobre el golero de River, Laforia. Que exagerado eh.

Internauta Rebelde dijo...

Qué vendehumo Facio, qué vendehumo JR...

Juan Domingo dijo...

Philip, esto es una bocanada de aire fresco para los lectores del presente blog.

Ahora...haces chorizo hervido? Y? Lograste que alguin compre uno?

zorro d colonia dijo...

Philipo,un sano consejito:al chori hervilo en agua,si,pero agregale un buen vaso de vino blanco que te le va a tapar bastante el tufo a chorizo viejo y reciclado,no hagas como TA TA que te los lavan con jane y no hay cristo que les saque el perfumito.
Muy buen regreso el tuyo

Zane dijo...

Impecable Negro, la verdad quedé interesado por el chorizo hervido. Queda con el mismo sabor? O ahí es donde empiezan a jugar los aderezos? Les decis a los clientes que lo hervis?

Juan Domingo dijo...

no creo que el chorizo hervido tenga el mismo sabor desde que no tiene la grasa acumulada en la plancha desde hace 15 años que le da ese que-se-yo...

andal13 dijo...

La vuelta de un grande, sindudamente!

Febrero además, nos deja sin ñoquis (no sé si también cubrís ese rubro, Philip).

Che, qué es un "sleep"?
;-)

¡Qué grande la picantina!

Juan Domingo dijo...

Andal, un sleep es una cosa de lo mas incómoda y si está mojado (con agua manga de degenerados), muuuucho pior...

Philip Michael Thomas dijo...

agradezco comentarios alentadores:

Nacho: ni me acuerdo como se le pone título, la hice y la metí

Juando: el secreto del chorizo hervido es unas hojitas de laurel en el agua

Andal: un sleep, creo que es un slip

andal13 dijo...

Ah, yo para mí que sí.

Pero se ve que Juando usa "sleep", y a veces, se le moja.

perezvila™ dijo...

Philip!
que buena columna la del regreso, shoparamiquetenesqueseguireh.

Mira que en las grandes casas tienen un pique que esta bueno que es, para probarse la ropa interior, tenes que dejarte la tusha puesta abajo... ta bien, si lo pensas.... y respecto a la bolsita...
viste, pa eso estan las perchitas, pero .. una cosa sheva a la otra, porque eso te ocupa pila de lugar, que perdes de poner otras cosas a la venta... etc...

bue, que te voy a decir sho a vos de esto...

saludos para Gladys.Sha voy a ir a tomar unos tecitos con esha.