martes, 13 de octubre de 2009

La copa en casa


Pablo "Pablito" Cuevas se dio el gusto y ganó ante su* gente la Copa Petrobras. Era de esperar ya que los rivales a los que enfrentó eran todos de un ranking inferior al de él.

El camino al título empezó el martes. Su rival era el canadiense Peter Polanski (170º ATP) y el resultado final muy contundente para nuestro compatriota: 6-1 6-3. Fue lindo ver como los distintos medios apelaron para sus titulares al chiste fácil (que nunca falte). Por ejemplo: "se comió un canadiense" o "marche un canadiense".

En segunda ronda nuestro orgullo nacional debió medirse con el español Pablo Santos (354º ATP), un casi ilustre desconocido, que así como vino se fue. Cuando el primer set iba 4-4 se retiró por un dolor en la zona lumbar. Dicen que se lo vio esa noche en algún boliche nocturno y nunca más volvió a su casa. Un saludo para él.

Así como si nada Pablito ya estaba en cuartos de final. Uno esperaba algún rival que le hiciera un poquito de fuerza, pero no. El rival fue el portugués Leonardo Tavares (290º ATP), jugador que provenía de la qualy, y que terminó siendo el que le sacó más games a Pablo en todo el torneo. El placard final fue 6-4 7-5.

Bueno, semis. Ahora sí Pablo, a sudar un poco. Su contrincante en esta instancia era su ídolo de chico, Gastón (el) Gato Gaudio (228º ATP). Su ranking no era gran cosa, pero de todas formas venía en buen nivel y la magia nunca se pierde, dicen. Nunca digas nunca le dijeron a esa persona, porque el Gato ni la vio y se morfó un 6-2 6-4 de Pablito que caminaba hacia la final.

En la final le tocó el ecuatoriano (¡hijos nuestros, hijos nuestros!) Nicolás Lapentti (130º ATP). El primer set fue muy parejo y entrecortado por culpa de la lluvia. Lo ganó el número 1 celeste 7-5. El segundo fue un trámite. Lapentti parecía ya sin ganas de nada, probablemente ofuscado porque las cámaras de canal 10 filmaban más a la novia de Cuevas que al propio él. 6-1 y a otra cosa mariposa.

A continuación prosiguió la ceremonia de cierre. El maestro de ceremonia, Fernando Tetes, le dio la palabra a un montón de personas que a resumidas cuentas dijeron todos los mismo. Luego habló Nico Lapentti y luego un acotado verbal Pablo Cuevas que cerró su parlamento con un emotivo "y estoy muy contento".

Lo bizarro se hizo presente cuando se le otorgó al campeón una gran botella de champán, cuyo corcho se encargó de romper, y por lo tanto trancar, el ágil uruguayo.

Luego de esta divertida -por llamarla de alguna manera- semana, Cuevas ascendió al lugar 45 del escalafón mundial, posición más alta de su carrera. Está a tan solo 18 lugares de alcanzar el lugar más alto de un uruguayo en el ranking. Ojalá se le de, porque se lo merece y es un buen tipo.

*Pablo Cuevas es uruguayo.

7 comentarios:

Carles dijo...

Che Nacho, buenaza como siempre. Como puede ser que suba tantos puestos si les ganó a unos que estaban tanto más abajo que él? O dicho de otra manera, explicate el ranking del ATP, los circuitos, etc.

Bestiario dijo...

Gran trabajo Nacho que me imagino transpiraste más haciendo esta columna que Cuevas ganando esa copa.
Sí la Petrobras solo logra traer estos tenistas no me imagino lo que puede ser una copa Ancap.

Anónimo dijo...

Gracias muchachos.

No tiene nada que ver a quien le ganó, lo que importa es a la instancia a la que llegó, que en este caso fue salir campeón.

No es mala esa de explicar el ranking ATP. Intentaremos hacer lo posible.

Johon dijo...

ché, ¿tan hecho mierda está Gaudio?

Philip Michael Thomas dijo...

yo nunca entendí eso del ATP, los que bajaron de lugar por culpa de cuevas estaban durmiendo; aunque debo confesar que como cliente me gustaría, dicen que comen mucha banana

Sinca Bellos dijo...

Nacho excelente columna, espero que supere el mejor ranking histórico que creo que lo tiene Filipini, tipo con pinta de sorete si los hay...

Anónimo dijo...

Gracias Sinca.

El mejor ranking histórico (27) lo tiene Diego Pérez