
Que pregunta queridos amigos (y no tanto, hay que decirlo) que pululan por este bendito blog, estadísticamente ha de ser la más usada después de modelo y año, superando incluso a la dirección hidráulica y aire acondicionado.
Es, para algunos, herramienta de segmentación (quiero un auto con no más de xx kmts.), pues debo decirles queridos educandos (siempre quise decir eso) que su relevancia (en Uruguay al menos) es inversamente proporcional a las veces que se realiza.
Es incluso difícil de comprender la relación que tenemos con ella, la gran mayoría de los compradores la hace con la convicción de que la respuesta no será cierta, pero igual la hacen.
Los vendedores la odian, ya que en caso de responder algo cierto saben que el cliente no les creerá y, en caso contrario, saben que absolutamente necesario mentir en ése punto, por lo que suelen tentarse con responder: “ Y usted con cuantos los quiere”??? (Pero que atorrantes!!!)
Tengamos en cuenta que en Uruguay un usuario promedio recorre entre 15 y 25.000 kilómetros al año, por lo que sabiendo de que año es el auto ya tendremos una idea de lo que podemos esperar, fuera de ese rango seguramente los defectos y/o virtudes serán más notorios.
Supongamos entonces que un vendedor tiene un auto a la venta con 6 años de uso y 120.000 kilómetros reales, para promediar 20 por año. Llama un comprador y hace la pregunta de rigor, al escuchar la respuesta devuelve un; AH!! es mucho, buscaba algo con menos uso.
.Imaginemos ahora que le bajamos el kilometraje al auto (75.000 kts. por ejemplo) y lo cambiamos de local, llama el mismo comprador y recibe la respuesta correspondiente por el mismo vehículo, siendo esta segunda respuesta muy probablemente inexacta, el comprador ira a ver el “2º” auto descartando el 1º.
Seguramente como compradores nos obnubile el deseo de conseguir algo mejor de lo que realmente podemos conseguir con el capital (de pelagatos!!) del que disponemos y actuamos irracionalmente descartando probables buenos prospectos por una “ilusión”.
Con esto quiero decir, mis queridos, y para no ser más aburrido aún, que salvo casos excepcionales a saber:
a) Veterano que lo compró 0K y tiene las bolas de anotar todo lo que gastó durante años en una libreta (debo confesar que voy penosa e inexorablemente hacia ese triste lugar).
b) Que Ud. tenga la felicidad de ser un pequeño oligarca (no importa su orientación sexual) y pueda comprar un auto con poco tiempo de uso, que aún esté en garantía, por lo que debería tener un libro que certifique los services hechos, el kilometraje y la fecha (sino es chucu querido amigo Oligarquirillo).
c) Amigo, pero muy amigo, que lo haya comprado 0 km y ahora lo quiera vender.
No se preocupen tanto por el kilometraje, sino por comprar un vehículo en las mejores condiciones posibles según el capital (de pelagatos repito) del que dispongan y si lo que dice en el tablero coincide mejor, de lo contrario quítense esa idea de la cabeza y disfruten la vida.
Al final de cuentas en Uruguay la mayoría de nosotros no tenemos ni idea del kilometraje que tienen los rodados en los que circulamos, aunque preferimos seguir alimentando la ilusión.
Déjenme decirles que a todos, repito, a todos los vehículos se les puede alterar ese dato, a algunos con un simple destornillador (atento Carles querido), a otros con un buen software, pero nadie se salva.
Por último recuerde que si es Ud. un verdadero pelandrún y no está ni cerca de adquirir un vehículo no desestime la columna, siempre podrá utilizar algunos de éstos datos para amenizar un velorio.
Los espero en la sección comentarios para disertar acerca de las diversas trampitas que hay para descubrir a algún bandirijillo o para escuchar propuestas de futuras temáticas, epítetos de toda calaña y cualquier cosa que se les ocurra y quepa en éste ambiente familiar.
Hasta pronto chiquilines!!!!