
Llegan las vacaciones y todos proyectamos tranquilidad, paz y relax. Pero claro, cuando pensamos que para irnos tenemos que llevar una valija, nos malhumoramos.
¿Cómo llevar lo justo y no excederse? ¿Cómo doblar la ropa para que ocupe menos lugar? ¿Qué tipo de valija elegir? Son apenas algunas de las miles de preguntas que nos hacemos al momento de armar el equipaje.
¿Qué valija llevar?
El mercado de las valijas en la actualidad presenta una gran variedad de modelos y colores que facilitan su identificación. Rígidas, semi rígidas, grandes, medianas, chicas, de colores, incluso valijas humanas. Estas últimas se están poniendo de moda entre las Amas de Casa de alto poder adquisitivo. En lo personal no comparto la idea, ya que la valija humana consta de un enano en patines, al cual le cuelgas toda tu ropa encima y lo llevas empujando. Una aberración.
La elección entre todo este abanico de ofertas depende del tipo de viaje que se realizará, la cantidad de días que tendrá la estadía y que es lo que se va a transportar.
Una pequeña regla para no desvariar: en la valija blanda entran más cosas porque es maleable, y más si es ropa de verano. Pero si se trata de un viaje largo es conveniente una valija rígida o semi rígida porque la ropa llega en mejor estado.
Sin embargo toda regla tiene su excepción. La valija rígida presenta otros inconvenientes, y si el viaje se hará en avión vuelven a ganar las flexibles, ya que una valija dura suele tratarse con menos cuidado por los malditos que las despachan.
Otro de los detalles que no puede escaparse es, a la hora de tener que elegir o comprar una valija: que tenga rueditas y manija. Cuando uno regresa de las vacaciones o llega al lugar en donde escogió vacacionar, está cansado y tendrá que acarrear en algún momento su equipaje.
Estos dos elementos (manija y rueditas) resultan indispensables.
Es recomendable siempre llevar dentro de la valija escogida un bolso o mochila vacía, porque es usual que uno se tiente y compre cosas que luego no entrarán.
¿Qué ropa llevar?
Nuestra amiga, asesora de imagen y experimentada viajera, la Dra.Susana Mier de Cilla nos regala la frase: "La mitad de ropa y el doble de dinero".
También tener en cuenta no llevar nunca el "por las dudas", porque no se va a usar.
Hay que tener en mente la duración de las vacaciones, el clima del lugar, el motivo del viaje y sobre todo que la ropa, en todo caso, se pueda lavar.
Un buen tip es escribir una lista, dividida entre lo que se quiere llevar y lo que hay que comprar para el viaje, con el fin de organizar las prendas y prever los espacios.
Desplegar todo sobre la cama es una buena forma de ver todo junto, antes de meterlo en la maleta.
Calcula una muda de ropa interior por día si es que el viaje es de una semana aproximadamente.
Una vez más, para viajes más largos hay que estimar que la ropa puede lavarse y secarse.
Cosas que no hay que olvidar
Al llegar a destino y apenas empezar a hacer uso de las instalaciones, lamentamos haber olvidado alguna que otra cosa que se nos escapó.
Aquí alguno de esos elementos para que los agregue en su lista:
Cargador del celular, adaptadores compatibles con el lugar a dónde se viaja, costurero, bolsas de polietileno, palillos de ropa, matamoscas y condones.
Espero les sea útil, ¡ hasta la próxima !





















